Este ingrediente reúne proteínas de alta calidad y digestibilidad. Un pollo debe consumir entre tres y cuatro gramos de plasma para lograr buen desarrollo.
Con el fin de lograr un equilibrio entre la tasa de crecimiento y el peso al mercado, cada vez, se buscan nuevas alternativas para mejorar la producción de pollos. El empleo del plasma constituye una excelente alternativa, pues contiene un sinnúmero de nutrientes.
El plasma secado por atomización o spray, es un polvo rico en proteínas funcionales que se obtiene de la sangre de animales sanos que se recoge durante el faenamiento.
El método de producción implica la separación de los glóbulos rojos del plasma, aplicando el secado mediante altas temperaturas y bajo presión. El resultado es un polvo homogéneo, es una mezcla compleja de proteínas, como: albúmina, globulinas, transferrina, factores de crecimiento, péptidos bioactivos y otros componentes nutricionales.
Para explicar los efectos del empleo del plasma en la nutrición aviar y su impacto en la rentabilidad, la empresa APC (especializada en la producción y comercialización de plasma) y ASPA, gremio de avicultores de Colombia, organizaron conferencias con expertos de gran trayectoria.
Al consumir plasma, el pollo logra una ganancia de 2,74%; mejora el consumo de alimento en 2,61%; mejora la viabilidad en 3,79%
Luis Rangel, médico veterinario, director del servicio técnico de APC para América Latina y coordinador de las actividades de desarrollo científico, destacó las bondades del plasma durante el crecimiento de las aves. Resaltó que mejora el rendimiento y la salud de los animales, incrementa la digestión, aumenta la sobrevivencia durante el período de estrés, logra uniformidad de la parvada y aporta al desarrollo de los intestinos.
Además, fortalece el sistema inmune, contribuyendo a que las aves logren una ganancia de peso temprana, reduce la mortalidad hasta un 50% y, cuando se administra el producto a animales bajo desafíos patológicos, esta substancia de origen animal puede reducir la incidencia y/o severidad de diversas enfermedades virales, bacterianas y parasitarias, relacionadas con el tracto digestivo y al sistema respiratorio.
Según el experto, cada animal debe consumir entre tres y cuatro gramos de plasma para lograr buenos resultados. Es un ingrediente no aditivo. Por ejemplo, un pollo de 42 días, que ingiere alrededor de cuatro mil 800 gramos de alimento, debería ingerir la cantidad de plasma indicada.
Para dietas de baja intensidad, el empleo de plasma es ideal, ya que el producto es digerible y eleva el rendimiento y desarrollo.
“Añadir plasma a las dietas de inicio tiene beneficios a largo plazo en el rendimiento y en la salud del ave, ya que eleva la calidad del producto con una baja inversión”, señaló Rangel.
Miguel Hernández, médico veterinario de la Universidad Nacional de Colombia, dijo que el plasma es un producto versátil y se ajusta a todos los niveles de producción.
“El plasma mejora la función de la barrera intestinal del ave y de otros sistemas. Hay menos procesos inflamatorios y más ahorro de nutrientes que se traducen en una mejor conversión”, dijo al indicar que el plasma puede reemplazar a la torta de soya o, a la harina de pescado.
También, está demostrado que funciona como un ingrediente complementario o alternativo a los antibióticos y a otros aditivos de alimentos balanceados. El cambio no es un proceso sencillo porque se debe trabajar en métodos integrales: invertir en vacunas, incrementar las medidas de bioseguridad, manejar de mejor manera camas, galpones y temperaturas; mejorar la calidad de agua, etc. El plasma no solo ayuda, porque es parte de todo el proceso, explicó.
El plasma se puede almacenar en fundas de 25 kilos y almacenar en las bodegas a temperatura ambiente. No se requieren mayores cuidados porque es un producto seco y se comercializa en empaques similares a la leche en polvo.
“Es un producto novedoso para muchos productores. Si la meta es ahorrar y ser más eficientes, el plasma es muy útil para pollos de engorde y para ponedoras”, recalcó.
Cantidad de plasma que deben consumir
- Broilers: 1 a 3% en las dietas de inicio, alcanzando un consumo acumulado total de plasma de entre 3 y 4 gramos por pollo.
- Criadoras: 2% durante las primeras 4 a 6 semanas de vida.
- Pavos: 2% en la primera fase de alimentación y 1% en situaciones de estrés durante períodos de transición.