En los años 30’s, científicos del Colegio Imperial de Agricultura en la isla de Trinidad, exploraron zonas accesibles de la Amazonia siguiendo las riberas de los ríos; buscaban árboles de cacao silvestre con poca o ninguna incidencia de enfermedades para colectar material de siembra. El material colectado (Cacao Alto-Amazónico) se multiplicó y se sembró en Trinidad; el clon IMC 67 es un resultado bien conocido de estas exploraciones.
En los 40’s, científicos de la misma institución visitaron numerosos predios cacaoteros en Trinidad para seleccionar plantas superiores de cacao trinitario; el clon ICS 95 es un notable producto de este proyecto.vMás adelante realizaron múltiples hibridaciones entre cacaos Alto-amazónicos y Trinitarios para identificar plantas superiores en sus progenies. El cruce ICS 95 x IMC 67 fue una de las hibridaciones realizadas al parecer sin resultados prometedores (un cruce similar se realizó en Ecuador en los 50’s).
De un acuerdo entre los gobiernos del Ecuador y EE. UU., en 1943 nació la Estación Experimental Tropical Pichilingue; allí se recibieron clones de Cacao Alto Amazónico y Trinitario transferidos desde Trinidad; comenzó a formarse un Banco genético.
En los 40’s y 50’s este centro siguió los pasos de la investigación en Trinidad; cientos de huertas cacaoteras se visitaron para seleccionar Cacao tipo Nacional; luego se ejecutó un plan de cruzamientos entre cacaos Alto-Amazónicos, Trinitario y tipo Nacional. Algunos híbridos con mejor desempeño se distribuyeron entre los productores en los 60’s y 70’s, ampliándose la variabilidad genética de nuestras huertas.
Al final de los 70’s se entregó un grupo de variedades clonales del tipo Nacional (EET 19, EET 48, EET 62, EET 95, EET 96 y EET 103); se originaron en las selecciones tempranas en fincas cacaoteras.
En los 90’s se estudiaron unos 300 árboles en el predio La Buseta; allí existen unos tres mil árboles de cacao sembrados por la compañía United Fruit, dueña del predio, y que en los 40’s seleccionó también material de siembra en fincas cacaoteras.
Las mejores plantas con características del Cacao Nacional, unas 70, se clonaron para trasladarse a la Estación Pichilingue; son la fuente de los clones EET 544, EET 558 y EET 575 entregados por INIAP en 2008.
En los 50’s el investigador ecuatoriano Homero Castro hizo cruzamientos controlados entre cacaos con distinta base genética, en su finca de la zona de Naranjal. En la progenie del cruce ICS 95 x IMC 67 seleccionó y clonó la planta CCN 51. El primer lote semi comercial con esta variedad se estableció en 1965, aunque la siembra masiva de CCN 51 arrancó con el siglo XXI.
Al comparar con la situación al final del siglo XX, nuestra productividad se ha duplicado y la producción cacaotera se ha multiplicado por 4.5; somos el tercer productor mundial. La variedad CCN 51 explica gran parte de este avance.
En los 70’s y 80’s se realizaron nuevas exploraciones para buscar cacaos silvestres en la región Amazónica. El material de siembra rescatado también es parte del Banco genético en INIAP. Otras exploraciones en el 2010 y años siguientes, permitieron la colecta de material de siembra de árboles ancestrales del Cacao Nacional en el oriente de Zamora Chinchipe.
El material rescatado, también cacao acriollado colectado en el norte de la provincia de Esmeraldas, ha enriquecido el Banco genético, clave para la mejora genética de las futuras variedades.
En los 90’s y primeras décadas del siglo XXI, con apoyo internacional, se ejecutaron proyectos de mejora genética por hibridación. Producto de este trabajo el INIAP entregó las variedades de alta productividad INIAP 800 e INIAP 801 (2016), e INIAP 802 (2023) que rinden tanto como CCN 51.
Como investigador del INIAP dirigí el equipo que trabajo en estos proyectos para el desarrollo de los clones nombrados, por lo que debo expresar la satisfacción personal y profesional porque se cumplió con la misión encomendada.
Como corolario se determina que, en conjunto, sumando el CCN 51 a estas variedades, representan el principal activo para impulsar el crecimiento de la economía cacaotera.
La demanda de chocolate crece con una tasa anual del 2.5%, exigiendo un suministro adicional de grano sobre las 100 mil toneladas que se constituye en una gran oportunidad para agrandar nuestra participación en un mercado global de al menos 12 mil millones de dólares. Nuestras exportaciones en 2022 ascendieron a mil cien millones de dólares.
Exportaciones: fundamentos del “boom” cacaotero. La cadena de valor del cacao y el chocolate a nivel global es compleja y tiene muchos eslabones que van sumando valor.
En el ámbito internacional la comercialización del grano alcanza unos 12 mil millones de dólares, pero sumando el valor agregado por todos los eslabones de la cadena, llega a un valor total acumulado de 150 mil millones de dólares anuales.
Aunque es difícil de creer, el eslabón que más valor agrega es el último que corresponde a la venta minorista en supermercados y tiendas de especialidades, en los principales países consumidores.
La producción de cacao como negocio parece que va para largo...y es una oportunidad para invertir. Se ha estimado que el consumo mundial de chocolates crece a una tasa del 2.5 % exigiendo un suministro adicional de grano de más de 100 mil toneladas cada año.
Los precios son volátiles porque algunos años hay sobre oferta productiva y en otros déficit de cacao. Aun así, parece difícil que los precios internacionales bajen a menos de dos mil 400 dólares por tonelada. El clima bueno a malo es el principal factor que controla la oferta de grano, seguido por cuestiones políticas (África) que es otro factor.
En la actualidad el mercado internacional está sobre comprado, ya que hay un déficit de grano y se avizora que la brecha se va a ampliar por mal tiempo en los países cacaoteros africanos.
A mediados de 2023 el precio internacional por tonelada alcanzó tres mil 500 dólares/ tonelada; un salto del 60% respecto al precio de 2022.
El mercado de futuros para cacao en New York ubica los precios en tres mil 800 dólares/tonelada para el próximo diciembre. No se sabe hasta cuándo el mercado resistirá esta subida de precios... aunque llegará a un punto en que comenzará a auto regularse, mediante la contracción del consumo mundial de chocolates por un lado (reduciendo la demanda y precio del grano), y el uso de las reservas de grano que tienen todas las compañías (un 40% de sus moliendas anuales) que producen chocolate industrial por otro lado.
Es la manera de hacer caer la demanda de grano que luego reponen al disminuir los precios.
En 2022 Ecuador exportó grano por 1.100 millones de dólares (primera vez) y entró a las ligas mayores en el campeonato nacional de productos exportables.
Las exportaciones de Ecuador crecen a una tasa del 5% anual, aunque puede crecer más rápido con intensificación tecnológica del cultivo. Hay oportunidades para seguir dinamizando la economía cacaotera si se logra capturar más espacio del mercado mundial de granos de cacao.
Ecuador ya ocupa el tercer escalón como productor de cacao, detrás de Costa de Marfil y Ghana.
Como país con más larga tradición cacaotera, debe innovar los sistemas de producción y aumentar la oferta cacaotera. Tecnología, créditos y gestión de calidad son factores claves en la innovación. Los productores ecuatorianos se han beneficiado con precios de hasta 150 dólares por quintal en estos últimos meses.
Hace pocas semanas, el INIAP entregó oficialmente la variedad de cacao fino INIAP 802 (su código experimental era T 484) de alta productividad y que rinde tanto como el CCN 51.
Su adopción comercial contribuirá al crecimiento de la productividad, producción y captura de más participación en el mercado mundial de cacao; aun así, la investigación debe continuar para desarrollar nuevas variedades de alta productividad que construyan el futuro de la economía cacaotera de Ecuador.